Estos son los materiales más utilizados para la forja en cada sector

La forja es un proceso manufacturero con muchos años de historia: según los expertos, los primeros utensilios fabricados con este proceso datan del 3.000 a. C., y se cree que los griegos eran conocedores de esta técnica desde el 1.000 a.C.

Desde entonces, la forma de trabajar las técnicas del forjado ha cambiado mucho con los diferentes avances tecnológicos. Actualmente, se puede realizar de dos formas que permiten modelar el material de manera controlada hasta que consiga la forma deseada:

  • Por presión. Para lo cual, unas prensas, que pueden ser mecánicas o hidráulicas, trabajan de manera continuada.
  • Mediante impacto con martillos pilones que funcionan mediante la caída por gravedad o la caída activada.

La ventaja de la forja frente a otros procedimientos como el mecanizado es que no se produce el arranque de viruta, por lo que se pierde menos material. Además, las propiedades intrínsecas del material se ven incrementadas, dando como resultado materiales de alta dureza y tenacidad.

Diferentes procesos de forjado

Existen diferentes tipos de forja, siendo los más frecuentes los siguientes:

  • Forja libre. Es el más antiguo. Se caracteriza porque su deformación se realiza sin utillajes, de forma artesanal, dando en cada golpe la forma deseada. Por eso se emplea en la fabricación de piezas únicas o pequeños lotes de piezas que suelen ser de gran tamaño.
  • Forja con estampa. Se coloca la pieza entre dos matrices que, al cerrarse, dejan la forma y dimensiones deseas ya sea con prensas o con martillos.
  • Recalcado. Se puede realizar tanto en caliente como en frío. Los utillajes que se emplean son lisos, por lo que se realiza tan solo una deformación por aplastado.
  • Forjado isotérmico. La temperatura de los troqueles se mantiene de forma controlada durante todo el proceso de forjado.

Materiales más utilizados en la forja

La forja es un procedimiento que admite una amplia variedad de materiales, pero los más frecuentes suelen ser: aceros al carbono, aleados, aceros inoxidables, dúplex y aleaciones de aluminio, titanio, níquel, cobre y latón.

Acero forjado para la industria

El acero forjado es una aleación de hierro y carbono que se comprime bajo presión extrema con máquinas especializadas y martillos hidráulicos para obtener una sustancia dura y fuerte.

Para darle forma, empleamos prensas hidráulicas, mecánicas y martillos que forman determinadas formas y volúmenes mediante fuertes golpes y presiones.

De aquí se obtiene una mejora de las propiedades mecánicas de las piezas.

Se utiliza principalmente para soluciones de industria: automóviles, construcción (por ejemplo, para fabricar puentes y estructuras metálicas), aeronáutica (aviones), petroquímica y sector agrícola.

Acero inoxidable para la fabricación

El acero inoxidable es una aleación de acero y cromo, aunque puede contener otros metales. Es un material que resiste perfectamente a la corrosión, ya que, tanto el cromo como los otros materiales que se emplean en la aleación son afines al oxígeno.  

Se emplea en la fabricación de electrodomésticos, automoción, construcción (edificios y mobiliario urbano), industria (alimentación, productos químicos y petróleo), y joyería, básicamente cuando se requieren mayores propiedades mecánicas y químicas que en los aceros al carbono.

Aluminio y sus aleaciones

El aluminio es uno de los materiales más utilizados en la forja, ya que posee diferentes aplicaciones, siendo las principales las industriales, comerciales o especializadas.

Su gran ventaja es su ligereza, presentando menor densidad que los aceros al carbono, obtenemos productos de menor peso.

La forjabilidad de las aleaciones de aluminio difiere de los tradicionales aceros al carbono, pero se emplean los mismos medios productivos.

Este material se emplea, entre otras cosas, para vehículos de movilidad urbana y otros en los que el peso es crítico en su aplicación.

Titanio forjado para motores y estructuras

El titanio es un material que abunda en la corteza terrestre, por eso es tan empleado desde hace tanto tiempo.

Muchas veces se compara con el acero porque ambos son duros y resistentes a la corrosión, pero a diferencia del otro, este tiene otras características:

  • Es un material conductor del calor y la electricidad.
  • Soporta altas temperaturas
  • No se atrae por imanes.
  • Es maleable, duro y ligero, con alta relación resistencia/peso.
  • Adicionalmente, es un material estéticamente muy bonito.

El titanio forjado es empleado en motores y estructuras aeronáuticas, pero también tiene otras aplicaciones menos conocidas. Una de ellas es la fabricación de prótesis y herramientas quirúrgicas para el sector médico, y para fabricar herramientas deportivas como raquetas de tenis, cascos de cricket, fútbol americano, etc., y para fabricar joyas, ya que visualmente es muy bonito. También se emplea en la producción de contenedores de residuos radiactivos, al ser un material que resiste a la corrosión.