falsificaciones industriales

Fake products: qué es y qué riesgos conlleva

Aunque fake products” (o productos fake) es un concepto que nos puede resultar ajeno, es una realidad con la que estamos más que familiarizados desde siempre: son las famosas imitaciones.

Falsificaciones, un negocio en expansión

Lo más habitual es que encontremos falsificaciones en prendas de vestir, calzado y gafas de sol, pero los medicamentos e incluso la alimentación son sectores que no son ajenos, a pesar del esfuerzo que se hace para concienciar a la población y evitar, en la medida de lo posible, este tipo de prácticas.

Se trata de un negocio sumergido que mueve miles de millones cada año en todo el mundo, lo cual supone grandes pérdidas para las marcas originales. En España, por ejemplo, once sectores de la industria perdieron 6.766 millones de euros entre 2012 y 2016, según los cálculos de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), siendo los más afectados los siguientes:

  • El textil (ropa y calzado) y de accesorios son sin duda los más afectados, con pérdidas de 3.808 y 839 millones de euros respectivamente.
  • Medicamentos.
  • Smartphones.
  • Vinos y bebidas espirituosas.

Esta tendencia, que está bien vista entre la población más joven, se ha visto impulsada con la proliferación de portales de venta entre particulares, alcanzando un volumen de artículos tan grande que es muy difícil de controlar, a pesar de que la venta de falsificaciones está tipificada como delito y conlleva graves sanciones.

Adquirir un producto de imitación o fake implica la adquisición de un producto de menor calidad que en muchas ocasiones no cuenta con unos estándares mínimos de calidad. Algo que perjudica indirectamente a la marca y a nuestros derechos como consumidores.

Cómo podemos detectar productos falsificados

Para detectar si un producto es falso o no, se recomienda seguir los siguientes pasos:

  • Identificar al vendedor. Para ello, debemos identificar quién es, dónde está y las valoraciones de los compradores. También podemos revisar el historial de ventas y ver qué productos ha ido vendiendo porque las marcas originales suelen tener variedad, mientras que las falsificaciones solo un modelo o dos del producto.
  • Busca opiniones de otros consumidores para ver si han dejado comentarios positivos (o negativos) en algún sitio de la red. No obstante, hay que ser perspicaz, ya que la propia empresa ha podido dejar comentarios positivos de sí misma.
  • Preguntar al fabricante. Puedes preguntar al fabricante real, ya que ellos sabrán mejor que nadie si se trata de un producto real o no.
  • Contactar con el vendedor y pedir documentos. Las falsificaciones también aparecen en el etiquetado y en las cajas, pero no siempre son fieles.
  • Pagar con un medio de pago seguro, especialmente si se trata de una compra por internet.

Fake products en el sector industrial

Las falsificaciones no se limitan al mundo textil, sino que también tienen cabida en el sector industrial, incluido en el sector de la forja. De hecho, hace unos años fue muy sonado el asunto de Kobe Steel, una compañía japonesa que vendió aluminio, cobre y acero falsificados a algunas de las empresas de transportes más potentes del mercado.

Pero, ¿cómo se puede falsificar un producto forjado?

  • Se falsifican adulterando la calidad de los accesorios forjados. Luego se registran con unas cualidades superiores a las reales, algo que afecta a la resistencia y durabilidad.
  • Los productos no llevan la certificación con el logotipo y la marca de la empresa.
  • Falsificación de documentos. En la documentación figura una calidad superior a la que realmente tiene.
  • Los productos incluyen sello, certificado y marca de un fabricante homologado, sin haberlo fabricado él.

Riesgos de las falsificaciones en la siderurgia

En el caso de la industria del acero y la forja, los riesgos son los siguientes:

  • Las falsificaciones suponen un delito contra la propiedad industrial e intelectual, que puede implicar acciones legales y multas si llegara a ocasionar algún tipo de daño.
  • Reputación. Cuando una empresa del sector altera los materiales y la manipulación sale a la luz, la confianza en la marca cae a cero, y también la confianza y reputación de los distribuidores.
  • Salud y seguridad jurídica. Los materiales de fabricación pueden no cumplir con los estándares de calidad, incumpliendo las especificaciones de los clientes y las normas del sector. Muchas veces no se someten a pruebas para detectar posibles defectos.
  • Medioambiente. Teniendo en cuenta el lugar en el que se emplean este tipo de materiales, un accidente ocasionado por productos falsificados puede tener un gran impacto en el medioambiente y poner en peligro vidas humanas.
  • Economía. Dañar la instalación del usuario final que suele requerir más mantenimiento y provoca la interrupción de operaciones comerciales. Además, los gobiernos pierden ingresos fiscales y destinan partidas a luchar contra la corrupción.

En definitiva, los fake products son una práctica muy habitual en muchos sectores, incluido el siderúrgico. Por eso, existe la obligación de brindar formación sobre este tipo de engaños y las consecuencias que implica.