Industria metalúrgica españa

Industria metalúrgica: radiografía de un sector fundamental en el desarrollo económico

La industria del metal constituye un pilar económico primordial en el tejido empresarial español. No solo por el peso que tiene de forma directa, sino porque es un sector del que, a su vez, dependen muchos otros ámbitos de la industria. De hecho, según el Mapa Sectorial del Metal elaborado por la patronal Confemetal tiene un peso de hasta el 8% en el PIB español.

Sin embargo, no escapa a las vicisitudes externas que están alterando el desarrollo y el crecimiento económico. En este artículo repasamos cómo está el sector en la actualidad, cuáles son las cifras más relevantes, y qué obstáculos han alterado el desarrollo habitual de este sector.

El sector del metal, en cifras

La incertidumbre generalizada que vive la economía mundial sigue marcando los datos a escala global. El imponente peso que tiene la industria del metal dentro de la economía española es un claro indicador que nos permite comprobar el estado de salud de la industria española.

Caída de la producción del metal

Según los datos aportados por Confemetal, la producción industrial en este sector ha disminuido un 3,6% en el mes de marzo, tras haber experimentado un crecimiento del 2,6% en febrero. En este sentido, el conflicto bélico que se desencadenó entre Rusia y Ucrania a finales de febrero es una de las claves que explica este freno productivo, que, a día de hoy, continúa estancado.

Estancamiento de los negocios

La misma situación se repite si tenemos en cuenta el Índice de Cifra de Negocios de la Industria del Metal, que se redujo un 0,7% en marzo tras una tasa de variación del 9,9% en febrero.

Más de 1.000.000 de ocupados

La industria metalúrgica engloba un total de 1.010.400 personas ocupadas durante el primer trimestre de 2022. Pese a que se contiene ligeramente con respecto al cuatro trimestre de 2021, supone un 1,4% más que durante el mismo período del año pasado.

2022: acontecimientos importantes para el metal

El año 2022, que alcanza su ecuador ahora, ha traído consigo una vorágine de sucesos que han alterado, inevitablemente, la situación de la industria metalúrgica y todas las industrias relacionadas con ella. A continuación, analizamos algunos de los hechos con mayor trascendencia hasta el momento:

  • Guerra entre Rusia y Ucrania: sus efectos se notan de forma directa, por el encarecimiento del precio de metales como el acero, que se ha disparado un 40-50%. Y, de forma indirecta, por la ralentización de producción que ha supuesto para sectores como el automovilístico, debido a la escasez de piezas y componentes, entre otros.
  • Volatilidad del mercado gasístico y eléctrico: la energía supone entre el 35-40% del coste de fabricación de algunas materias como el aluminio, lo que evidencia la fuerte dependencia que tiene este sector del mercado energético para su producción.
  • Negociaciones sobre el convenio: la industria del metal ha protagonizado muchos titulares en los últimos meses debido a las distintas huelgas en algunas comunidades españolas con motivo de la negociación de los convenios colectivos, que se suscriben a nivel regional.

Retos para la próxima década

El sector del metal debe afrontar el futuro con determinación, y teniendo en cuenta cuáles son los principales desafíos que se presentan:

  • Sostenibilidad, transición energética y nuevas formas de producción para alcanzar los objetivos de neutralidad climática.
  • Cualificación profesional y captación de talento.
  • Aprovechamiento de la tecnología para optimizar la productividad.
  • Forjar relaciones estratégicas con otros partners del proceso productivo.

País Vasco, cimiento innegable del sector metalúrgico en España

La comunidad vasca es una de las que más peso tiene en la industria metalúrgica. Según el informe “Panorama de la industria vasca”, elaborado por EUSTAT el año pasado, el sector de la metalurgia representa el 27,4% del Valor Agregado Bruto de la industria vasca, convirtiéndose en el sector económico con mayor peso.

En este escenario, queda patente la importancia de dedicar recursos y esfuerzo a reactivar uno de los sectores que más impulsa el crecimiento de la comunidad, y que coloca a País Vasco en el punto de mira para captar inversión y reforzar su liderazgo en el plano industrial.

Empresas como ULMA Forged Solutions, líder en el sector de la forja y mecanizado de bridas y componentes forjados, constituyen un baluarte muy valioso en la economía vasca y, por consiguiente, en el tejido empresarial español. El objetivo ahora es mantener una relación win-win, en la que se impulse a estas empresas para que, a su vez, incrementen su productividad y promuevan el crecimiento del país.